Las latas de bebida han reducido 102 gramos su peso desde su invención hace 85 años, cuando la primera salió al mercado con 115 gramos de peso. En este tiempo ha logrado adelgazar hasta los 13 gramos que pesa en la actualidad pese a que es capaz de soportar 90 kilos en su eje vertical y contener una presión interna mayor que la de un neumático de coche. De este modo, la Asociación Latas de Bebidas defiende que la lata de bebida se ha convertido en un ejemplo de evolución constante y también en minimización en el uso de materiales. Según el Análisis de Ciclo de Vida realizado por Metal Packaging Europe solo en los últimos diez años la lata ha reducido su huella de carbono un 31 por ciento. Los principales factores que han hecho posible todos estos cambios han sido la evolución en los procesos de fabricación del aluminio, la reducción. Los principales factores que han hecho posible todos estos cambios han sido la evolución en los procesos de fabricación del aluminio, la reducción en el peso de la lata y el aumento de su tasa de reciclado. Fuente: EuropaPress