Las patatas fritas son el acompañamiento perfecto de muchos de nuestros platos. Carnes o pescados, saben mejor si se sirven en el plato junto a unas patatas fritas. ¿El problema? La alta cantidad de calorías que contienen, ya que estamos ante un producto cocinado en aceite.

Pero si eres fan de las patatas fritas y quieres disfrutar más de ellas sin el remordimiento de conciencia que supone comer tantos fritos, existe una opción para reducir drásticamente el número de calorías que contienen: cocinarlas en una freidora de aire.

Ahora la pregunta que nos hacemos todos es, ¿quedan exactamente igual las patatas fritas en aceite que en una freidora de aire? La respuesta es sencilla: no. Pero a pesar de esta contestación, hay que matizarla, ya que aunque el resultado no es 100% igual, sí que podemos obtener unas patatas fritas que satisfagan a los fans de esta comida.

El funcionamiento de la freidora de aire es muy sencillo. Estamos ante un electrodoméstico de tamaño mediano (existen diferentes modelos de diversas marcas, por lo que podemos encontrar freidoras de aire para dos personas o para más) que utiliza la combinación del aire caliente de circulación rápida con la resistencia de tipo grill. Es decir, es muy similar a un horno, pero con un consumo mucho más bajo.

¿Y se necesita aceite? Para hacer patatas naturales, sí que necesitamos aceite, pero una ínfima parte comparado con el aceite que necesitaríamos para freír las patatas en una freidora común. Y es que el tipo de cocción que realiza este electrodoméstico ahorra tiempo y energía a la vez que necesita muy poco aceite para freír, en este caso, unas patatas.

Hemos comprobado cómo quedan las patatas fritas en una freidora de aire, pero antes de dar el veredicto concreto de lo que nos han parecido, vamos a contar cómo hemos elaborado esta sencilla receta.

Ingredientes para las patatas fritas en la freidora de aire

  • Patatas
  • Una cucharada de aceite de oliva
  • Sal
  • Una freidora de aire

Pasos a seguir para freír estas patatas

Lo primero es pelar las patatas y cortarlas como queramos. Nosotros hemos elegido un corte tipo bastón y más fino de lo normal. Las lavamos bien cuando ya estén pelados y las secamos lo mejor que podamos (es importante introducirlas en la freidora de aire caliente lo más secas posible).
Tenemos nuestra freidora de aire caliente ya lista en a superficie en la que vamos a cocinar. Sacamos el cestillo que tiene para cocinar los alimentos y añadimos las patatas fritas, una cucharada de aceite y removemos para que todas las patatas cuenten con aceite.

Introducimos el cestillo, comprobamos que está bien cerrado y ponemos una temperatura de 180º durante 20 minutos. A mitad de cocción es importante sacar el castillo y darle un meneo a las patatas, para conseguir que todas se hagan por igual.

Pasado ese tiempo sacamos las patatas y comprobamos que están hechas, ya que la cocción depende del tamaño de las mismas. Tenemos que conseguir que las patatas estén crujientes y doradas. Servimos en un recipiente y salamos al gusto.

Pero ahora viene lo importante, que es no tanto el hecho de que queden iguales que fritas en aceite (que como ya hemos comentado anteriormente, no quedan igual), como el de saber si merece o no la pena este tipo de cocción. Y la respuesta también es sencilla: merece, y mucho, la pena. Estamos ante un producto sano (estas patatas tienen unas 80 calorías por cada 100 gramos, frente a las 320 de unas patatas fritas normales), crujiente y con un gran sabor que hará la delicia de los fans de las patatas fritas.

Fuente: Vozpopuli