Marrones y blancas. Así son las cáscaras de los huevos que se venden en muchos países. Nos habéis preguntado a qué se debe y la respuesta es fácil: esa diferencia del color se debe a la raza de la gallina que los pone y no afecta a las propiedades nutricionales del huevo.

Las gallinas de razas comerciales marrones ponen huevos de color y las gallinas blancas, huevos blancos. Los huevos marrones suelen tener mayor tamaño, porque las gallinas marrones son de mayor tamaño que las gallinas blancas

Lo indica también Beatriz Robles, tecnóloga de los alimentos y nutricionista: “El color está determinado por la genética de la gallina y no afecta ni al valor nutritivo ni al organoléptico (características físicas como el color, sabor, textura y aroma)” pero sí que tiene cierta relevancia en la dureza de la cáscara.

 ¿Qué nutrientes aporta la cáscara de huevo?

Esta protectora del huevo es rica en proteínas, magnesio, selenio, estroncio y otros ingredientes que se asimilan a la composición de los huesos, por lo que se utiliza como una buena alternativa a suplementos para fortalecer los huesos y combatir la osteoporosis.

Fuente: https://alimentacion.maldita.es/