Quizás lo haya visto. Una persona limpia un pollo con agua, jabón y estropajo antes de cocinarlo, ante el estupor de mucha gente que ha visto el vídeo. Ya hemos explicado por qué no es buena idea lavar el pollo de cocinarlo: porque puede dispersar bacterias dañinas por su carne. ¿Pero qué alimentos sí debemos lavar antes de comerlos y cuáles no? ¿Cómo podemos saberlo? Te lo explicamos. No lavar con agua ni carne, ni pescado, ni huevos La dietista-nutricionista Bárbara Sánchez explica a Maldita Ciencia que no se recomienda lavar con agua ni la carne ni el pescado,”tampoco descongelar debajo del grifo” porque “si hay bacterias en su superficie podemos estar contaminando más”. Del mismo modo, no deben lavarse los huevos porque “con el agua, los contaminantes pueden traspasar la cáscara y su barrera protectora. Es preferible hervirlos con agua y sal”. Además de estos alimentos, otros que no deben lavarse son las ensaladas de bolsa que indiquen “listas para consumo” o “lavadas”, los frutos secos con cáscaras y las legumbres en conserva, añade a Maldita Ciencia Beatriz Robles, dietista-nutricionista. Sí hay que lavar bien frutas y verduras Sí se recomienda lavar bien las frutas y verduras frescas para quitarles la suciedad. Además, si se van a comer crudas y con piel también hay que desinfectarlas, como ya contamos en nuestro artículo sobre lavar y desinfectar alimentos en tiempos de coronavirus. El arroz también se debería lavar antes de cocinarlo para eliminar para quitar parte del arsénico que tiene, así como cocer con exceso de agua. Las setas y los champiñones deben lavarse, limpiar cuidadosamente con un cepillo y deben eliminarse las partes sucias, añade Robles. También se tienen que lavar las legumbres secas, explica Sánchez. Además, es importante lavar bien los utensilios para evitar contaminaciones cruzadas al manipular alimentos, explica a Maldita Ciencia el también dietista-nutricionista Daniel Ursúa. ¿Y qué pasa si es comida que ha caído al suelo? ¿Se puede y debe lavar o se debe tirar? Sólo se puede comer si se puede lavar. “Si se te cae una fruta o se te escurre la trucha cruda y acaba en el suelo, sí puedes comerlo si antes lo lavas. Pero si se te cae la tostada o la bandeja de cordero asado, no puedes aprovecharlo”, explicaba Robles en nuestro artículo sobre el mito de la regla de los cinco segundos cuando la comida cae al suelo. Fuente: Maldita Ciencia