La gastronomía de Argentina combina influjos provenientes de muy diversas culturas, desde los pueblos originarios ―maíz, papa, batata, mandioca, ají, tomate, morrón, poroto, yerba mate―, la llamada «cocina criolla» influida por los colonizadores españoles y los gauchos -la carne vacuna, el vino y el dulce de leche- y la africana subsahariana -el consumo de achuras y mondongo- hasta las grandes corrientes migratorias provenientes de Europa y Asia occidental a partir del siglo XIX, principalmente la italiana -la pasta y la pizza- la española -la lechería- y la boliviana, con gran incidencia en la producción hortícola.

Un factor determinante para su gastronomía es que Argentina, debido a la extensión y fertilidad natural de sus amplias llanuras, ha sido tradicionalmente un importante productor agrícola y ganadero, con una amplia disposición de alimentos a precios relativamente bajos.  Entre los principales productos alimenticios se encuentran el trigo, poroto, maíz, girasol, carne (vacuna, ovina, avícola), leche y derivados, huevos, té, arroz, azúcar, aceitunas, embutidos, cítricos, manzanas, uvas, melones, sandías, duraznos, tomates, frutillas, limones, miel (tercer productor mundial), aceites comestibles (maíz, girasol, oliva), etc. En los últimos años el principal producto rural del país es la soja, destinada principalmente a la exportación y usado como alimento para animales.

La gran producción de carne vacuna determina que sea esta la de mayor consumo en el país. Desde principios de siglo hasta recientemente, Argentina lideró el ranking mundial de consumo per cápita de carne vacuna.  Una comida típica argentina es el asado o parrillada (carne y entrañas de vaca cocinadas a las brasas), además de las empanadas (especie de pasteles rellenos de carne y otros gustos), los tamales, la humita, el locro, la patasca y el la calapurca. Como en los países vecinos, es muy habitual el consumo de un sándwich de chorizo, denominado choripán.

De modo semejante, las enormes producciones trigueras hacen que el pan más común sea el pan blanco de harina de trigo y explican en gran medida el éxito de ciertas comidas difundidas por la gran inmigración italiana, entre ellas la pizza argentina, extremadamente popular, caracterizada por tener mayor grosor de masa que las italianas.

La producción y consumo de leche es muy importante, consumiéndose alrededor de 240 litros por persona por año.  De la existencia de grandes disponibilidades de leche se ha derivado un alto consumo de alimentos derivados como quesos (el país cuenta con 8 quesos propios) y dulce de leche, entre otros.

Entre los dulces, el alfajor es un producto ampliamente consumido y producido con múltiples variables regionales. Lo mismo sucede con los helados, en especial con los de tipo italiano, aunque ya desde el tiempo de la colonia española existía alguna afición a los helados de tipo sorbete. Hoy en día se mantiene el consumo del alfeñiques, típicos del Noroeste Argentino.

La bebida característica que Argentina comparte con otros países vecinos es una infusión precolombina de origen guaraní preparada con hojas de yerba mate (planta originaria de América del Sur) llamada mate. El mate también puede ser preparado como un té, siendo denominado en este caso mate cocido. La colonización española introdujo el consumo del café, que se ha hecho masivo, generalizándose desde los tiempos coloniales los «cafés» como lugares de encuentro. Existe también un amplio consumo de té, ya sea de su variedad clásica introducida por influencia de la inmigración británica, como de hierbas digestivas de provenientes de antiguas tradiciones precolombinas como el boldo y la peperina. En menor medida, existe la costumbre de consumir infusiones de chocolate, también por influencia colonial.

Entre las bebidas alcohólicas se destaca el vino, del cual la Argentina es el quinto productor mundial y que es producido principalmente en Mendoza y San Juan y en otras provincias cordilleranas. Entre los vinos característicos del país se destaca el malbec. Otras bebidas alcohólicas, mayormente conocidas en las zonas rurales del norte, como lo son la caña y algunas de origen precolombino, como la aloja, la chicha y el guarapo (una variedad de hidromiel).

El desayuno clásico es pan con manteca y dulce, acompañado de café, leche y, eventualmente, mate; este último suele reemplazar totalmente al desayuno. La cena se suele realizar después de las 21:00 h. Existe la tradición de dedicar el almuerzo del domingo al asado o las pastas, en reuniones familiares o con amigos.

Además de las distinciones regionales, existe una distinción muy importante entre la gastronomía netamente urbana, la de zonas menos urbanas y la de zonas rurales, más tradicionales. Otro conjunto de diferenciaciones está dado por los estratos socioeconómicos. Aunque existen comidas argentinas comunes en toda la extensión del país (asados y el chimichurri, los churrascos y milanesas, el dulce de leche, los alfajores, las empanadas de carne, el locro, el puchero, el guiso carrero (con fideos), el guiso de arroz y el mate —especialmente el amargo—, se pueden distinguir cuatro regiones gastronómicas principales, las cuales se describen a continuación tomando como criterio la cantidad de habitantes de cada una de ellas en 2005 y 2010.

 

Qué es? Sus raíses, su historia.  Por regiones, una explicación detallada.

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asado a la parrilla

Geografía

Las regiones en las que se divide la Argentina, según su gastronomía, platos típicos y costumbres culturales

influencia y patrimonio cultural

Las regiones en las que se divide la Argentina, según su gastronomía, platos típicos y costumbres culturales

producción industrial

La producción masiva de alimentos regionales como lácteos, vitivinícola y mucho más

comidas típicas

La gastronomía originaria como por ejemplo la provoleta, la milanesa napolitana o el choripán

otros alimentos

Bebidas como la cerveza, el mate o alimentos como el helado o las empanadas

 Fuente: Wikipedia / FOOBE